EL BUHO
Aquellas notas empezaron a sonar al azar en forma tenue mientras el intentaba controlar el llanto en aquella habitación. El desconcierto de escuchar las notas del piano le hicieron levantarse de su lugar y caminar hacia la estancia y ahí lo vio, un pequeño búho encima del piano. Se acerco lentamente para tomarlo entre sus manos y el ulular del pequeño visitante hizo eco en la oscura habitación generando una sensación lúgubre en el ambiente.
Terry se sento al piano y hecho una mirada a su inusual visitante, limpio sus lagrimas y sonrio. Por fin el pequeño animalejo se acerco curioso al ver sus dedos y comenzó a picotear pensando tal vez era comida.
- Tranquilo amiguito, no soy alimento para ti… en este momento tengo un sabor amargo, algo que no te recomiendo saborear. –dijo pasando sus dedos en la cabeza de su nuevo amigo.
El animalejo al sentir la caricia se dejo llevar y Terry comenzó a sentir cierto calor en su corazon al sentirse acompañado por aquel extraño visitante.
El sonido de una tecla se escucho en medio del silencio, provocado por aquel animalito que se posaba en el piano sin cuidado alguno.
- Te gusta la música? –pregunto Terry como si este le escuchara.
El búho ululo levemente como si respondiera y entonces Terry lo tomo y lo puso sobre el piano y empezó a tocar aquella melodía que recordó le cantaba su nana cuando niño.
- Biernvenido a las profundidades de este oscuro bosque… comenzó a cantar mientras sin querer empezaba a relacionar su hogar y su condición actual con lo que pasaba. – eres un visitante inusual. Lo siento pero desde este punto en delante tienes que seguir la etiqueta del bosque.
Se levanto y escucho al pequeño búho seguirle con la mirada y ulular clamando por su presencia.
- Lo escuchas? El esta anunciando que alguien ha llegado y que algo va a pasar… -dijo mientras miraba alrededor, antes de asomarse por la ventana.
La música continuo tocando, esta vez sin el al mando, aquel pequeño búho ya no lo era más, ahora su presencia doblaba el tamaño anterior y sus ojos tiernos le veian ahora de una manera acusadora.
- (Lau, lau) lo que quieras ver depende de ti… -susurro mientras cubria sus ojos dándose cuenta que todo lo que veía en ese instante estaba solo en su mente y que aquella bella melodía que sonaba en aquella oscura habitación no pararía ahora.
Tuvo miedo, sabia que todo lo que pasaba no era real pero no podia salir de ahí. Tenia el presentimiento de que algo iba a comenzar y no sabia a ciencia cierta que, desde que habia abierto los ojos y se habia dado cuenta que aquella habitación oscura era como una prisión habia temido que su vida estaba en riesgo.
El búho continuo ululando avisando y en medio de su canto escucho una voz diciéndole que ahí el era un visitante no invitado, parte canción parte realidad. Terry se acerco al piano y lo cerro pero aun asi la música seguía saliendo y aquel pajarraco ahora era casi de su tamaño.
Se alejo sin dejar de verlo mientras el batia sus alas y su sonido empezaba a escucharse aun mas fuerte, algo mas como un grito o un reclamo. Terry se acerco a la puerta, intento abrir una vez mas, sabia que la puerta no cedería, ya lo habia intentado antes… Miro a la ventana y ahí vio aquella sombra que no era mas que el mismo con un rostro tan ajeno que le hizo gritar y justo, justo en el momento en que el grito abarco el cuarto entero, justo entonces aquel búho abrió el pico y lo trago de un bocado. Entonces, el sonido del piano se detuvo y la imagen de un pequeño búho apareció nuevamente entre sus teclas y fue cuando aquel chico dejo de llorar y camino hacia el piano para ver a su inusual visitante tocar unas teclas al azar.