Al final del día me sentía muy cansada… eso de estar en el penúltimo año era agotador… más tareas, más proyectos… más idiotecessss por mi parte… No podía sacarme de la cabeza lo que había hecho… Creo que tendré que hablar con el chico y disculparme, decirle que no sabía lo que hacía, que estaba ebria, drogada o qué sé yo… que no es él, que soy yo… Cavilaba todo aquello en mi mente, cuando sentí cómo alguien tomó mi brazo fuertemente, me giró, cual bailarina de ballet y, sin esperarlo, me plantó tremendo beso, que me dejó anonadada… ni siquiera pude cerrar los ojos y mucho menos disfrutarlo, debido a la impresión del suceso y de la persona que estaba actuando de esa manera sobre mí… era, ni más ni menos, que el guapo Tony.
--Hola chica linda –me dijo con su natural encanto. Yo estaba muda mirándolo fijamente, él nunca me había besado, y yo sentí que empezaba a flotar entre sus brazos como una Mary Poppins… En esas estaba, cuando de pronto me cayó el 20. Me solté de su agarre con mucha diplomacia y lo miré fijamente.
--Qué tal Brower. –Dije con voz firme, aunque por dentro temblaba.
--¿Brower? Uyyyy cuánta seriedad preciosa. –Respondió él haciendo un puchero, que a mí me pareció encantador-- Te he extrañado, hoy me has tenido muy abandonado, no te separaste de tus amigos en todo el día.
Como si el botón de orgullo se hubiera activado en mí, sentí la rabia bullir por mi sistema nervioso… quería gritarle que era un cínico, calenturiento, descarado, pervertido, sucio y muchas cosas más… pero yo no tenía ningún derecho… él y yo no éramos nada.
--Sabes chiquita, me traes loco, pienso en ti todo el día, eres una acaparadora ehh –Y sonrió de medio lado-- Quiero todo contigo nena, juntos seremos lo máximo. Eres tan hermosa, tan perfecta y encima de todo, lidereas a las porristas de “mi equipo”… Sé mi novia Candy – Me soltó de pronto como si de pedir un dulce se tratara… ¡No lo podía creer! Las palabras que siempre deseé escuchar de él, del chico que me gusta… Sentí que mi coraza se empezaba a resquebrajar, a lo mejor la zorra de gusana lo había orillado a actuar así, lo había acorralado, y pues él es hombre, no sé… Estaba a punto de abrir mis labios, cuando una voz grave detrás de mí, me dejó helada…
--Llegas tarde Brower, Candy es mi novia. –Giré en redondo y ahí estaba “mi novio” el nerd… ¿tenía esa voz tan sensual? Dios era como de barítono… Mis ojos estaban a punto de salir de sus cuencas al comprender la magnitud de su revelación. Anthony soltó una carcajada, lo miró y le dijo:
--Vete de aquí nerd, creo que tanta letra ya te atrofió el cerebro. –Anthony tomó mi mano con la intención de alejarme de ahí, al ver que el chico no se movía. Todo pasó tan rápido que no tuve tiempo de reaccionar, cuando vine a darme cuenta, un fuerte brazo sujetaba mi cintura contra un duro, durísimo pecho… Santo Dios, ¿este hombre se transforma en Hulk cuando se enoja o qué? Debajo del holgado abrigo logré sentir un cuerpo muy fornido… Definitivamente este chico es un misterio…
--Ella se queda, porque es M.I. N.O.V.I.A., ¿entendiste Brower? –Yo estaba que alucinaba, esta voz tan, ay no sé, tan de hombre dominante, posesivo… Empecé a sentir un cosquilleo desde mis pies, pasando por todo el cuerpo hasta llegar a mi atolondrada cabeza… Si eso me provocaba con su voz, ¿qué sería sentir sus labios sobre los míos, y más allá? Entre mis pensamientos logré escuchar la voz de Anthony.
--Candy, no sé qué está pasando, pero este jueguito no es chistoso. Dile a tu amigo, el “estudioso” que te vas conmigo. –Demandó en tono molesto Anthony.
--¿Crees que ella se va a ir contigo sólo porque al niño bonito se le antoja? Lo que creíste que había entre ustedes no fue más que una mera ilusión, lo nuestro es lo verdaderamente real, así como lo tuyo con tu amiguita Susana en la ducha de los vestidores hace 3 días.
Como si un rayo hubiera caído sobre mí, volteé a ver a Terry, ¿cómo sabía él lo de la ducha? Quería traspasarlo con la mirada, pero él no me miraba, estaba concentrado observando a Tony, quien se había puesto más blanco que un papel.
--No sé de qué hablas nerd, eres un idiota.
--Ahh, no sabes, quizá Candy y yo debamos refrescarte la memoria, considerando que ambos te vimos. –Terry sonrió lobunamente, y yo sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo. Empezaba a sospechar que este hombre era peligroso, y eso me asustó y me excitó a la vez.
--Candy yo no…
--No te preocupes Tony, tú y yo sólo somos amigos, no pasa nada –Dije con una sonrisa y mi mejor actitud, de pronto lo que había visto ya no dolía tanto, y no sabía por qué. –Y lo que ha dicho Terry es verdad, somos novios y será mejor que nos vayamos porque tenemos muchas cosas que hacer.
Tomé la mano de “mi chico”, dejando detrás nuestro a un sorprendido y apenado Anthony. Miré de manera intrigante a mi “nerd” y él me correspondió. Aunque él me miraba, no pude descifrar nada detrás de esos enormes anteojos… necesitaba descubrir los secretos de Terry, cuanto antes, porque una idea empezaba a formarse dentro de mí, y necesitaba corroborarla.
Este chico, no es quien decía ser…
--Hola chica linda –me dijo con su natural encanto. Yo estaba muda mirándolo fijamente, él nunca me había besado, y yo sentí que empezaba a flotar entre sus brazos como una Mary Poppins… En esas estaba, cuando de pronto me cayó el 20. Me solté de su agarre con mucha diplomacia y lo miré fijamente.
--Qué tal Brower. –Dije con voz firme, aunque por dentro temblaba.
--¿Brower? Uyyyy cuánta seriedad preciosa. –Respondió él haciendo un puchero, que a mí me pareció encantador-- Te he extrañado, hoy me has tenido muy abandonado, no te separaste de tus amigos en todo el día.
Como si el botón de orgullo se hubiera activado en mí, sentí la rabia bullir por mi sistema nervioso… quería gritarle que era un cínico, calenturiento, descarado, pervertido, sucio y muchas cosas más… pero yo no tenía ningún derecho… él y yo no éramos nada.
--Sabes chiquita, me traes loco, pienso en ti todo el día, eres una acaparadora ehh –Y sonrió de medio lado-- Quiero todo contigo nena, juntos seremos lo máximo. Eres tan hermosa, tan perfecta y encima de todo, lidereas a las porristas de “mi equipo”… Sé mi novia Candy – Me soltó de pronto como si de pedir un dulce se tratara… ¡No lo podía creer! Las palabras que siempre deseé escuchar de él, del chico que me gusta… Sentí que mi coraza se empezaba a resquebrajar, a lo mejor la zorra de gusana lo había orillado a actuar así, lo había acorralado, y pues él es hombre, no sé… Estaba a punto de abrir mis labios, cuando una voz grave detrás de mí, me dejó helada…
--Llegas tarde Brower, Candy es mi novia. –Giré en redondo y ahí estaba “mi novio” el nerd… ¿tenía esa voz tan sensual? Dios era como de barítono… Mis ojos estaban a punto de salir de sus cuencas al comprender la magnitud de su revelación. Anthony soltó una carcajada, lo miró y le dijo:
--Vete de aquí nerd, creo que tanta letra ya te atrofió el cerebro. –Anthony tomó mi mano con la intención de alejarme de ahí, al ver que el chico no se movía. Todo pasó tan rápido que no tuve tiempo de reaccionar, cuando vine a darme cuenta, un fuerte brazo sujetaba mi cintura contra un duro, durísimo pecho… Santo Dios, ¿este hombre se transforma en Hulk cuando se enoja o qué? Debajo del holgado abrigo logré sentir un cuerpo muy fornido… Definitivamente este chico es un misterio…
--Ella se queda, porque es M.I. N.O.V.I.A., ¿entendiste Brower? –Yo estaba que alucinaba, esta voz tan, ay no sé, tan de hombre dominante, posesivo… Empecé a sentir un cosquilleo desde mis pies, pasando por todo el cuerpo hasta llegar a mi atolondrada cabeza… Si eso me provocaba con su voz, ¿qué sería sentir sus labios sobre los míos, y más allá? Entre mis pensamientos logré escuchar la voz de Anthony.
--Candy, no sé qué está pasando, pero este jueguito no es chistoso. Dile a tu amigo, el “estudioso” que te vas conmigo. –Demandó en tono molesto Anthony.
--¿Crees que ella se va a ir contigo sólo porque al niño bonito se le antoja? Lo que creíste que había entre ustedes no fue más que una mera ilusión, lo nuestro es lo verdaderamente real, así como lo tuyo con tu amiguita Susana en la ducha de los vestidores hace 3 días.
Como si un rayo hubiera caído sobre mí, volteé a ver a Terry, ¿cómo sabía él lo de la ducha? Quería traspasarlo con la mirada, pero él no me miraba, estaba concentrado observando a Tony, quien se había puesto más blanco que un papel.
--No sé de qué hablas nerd, eres un idiota.
--Ahh, no sabes, quizá Candy y yo debamos refrescarte la memoria, considerando que ambos te vimos. –Terry sonrió lobunamente, y yo sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo. Empezaba a sospechar que este hombre era peligroso, y eso me asustó y me excitó a la vez.
--Candy yo no…
--No te preocupes Tony, tú y yo sólo somos amigos, no pasa nada –Dije con una sonrisa y mi mejor actitud, de pronto lo que había visto ya no dolía tanto, y no sabía por qué. –Y lo que ha dicho Terry es verdad, somos novios y será mejor que nos vayamos porque tenemos muchas cosas que hacer.
Tomé la mano de “mi chico”, dejando detrás nuestro a un sorprendido y apenado Anthony. Miré de manera intrigante a mi “nerd” y él me correspondió. Aunque él me miraba, no pude descifrar nada detrás de esos enormes anteojos… necesitaba descubrir los secretos de Terry, cuanto antes, porque una idea empezaba a formarse dentro de mí, y necesitaba corroborarla.
Este chico, no es quien decía ser…
Última edición por Shey el Sáb Abr 11, 2020 3:12 pm, editado 1 vez